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lunes, 3 de noviembre de 2014

Entrenamiento Mental

Psicóloga Deportiva Liza Portalanza

Las competencias de la competencia

Uno de los padres del coaching deportivo, Tim Galleway, en su libro the inner game of tennis (El juego interior del tenis) habla de que hay dos partidos sucediendo al mismo tiempo. El que ocurre en la cancha y el que ocurre en nuestra cabeza entre el yo #1 (crítico incesante de nuestras acciones y potencial) y el yo #2 (el que sabe qué hacer, cómo hacerlo, el instinto).


Cito a este gran maestro, sin embargo, aumento un poco su propuesta.

En mi experiencia, considero que durante una competencia realmente hay cuatro competencias sucediendo, dependiendo del deporte la tercera y cuarta cambian de orden, considerando que van en orden de importancia siendo los puntos dos y uno los más importantes.

4ta competencia: Deportista contra los factores externos: Como he dicho esta puede variar a tercer lugar según el deporte. Esto incluye los factores externos que pueden influir en nuestro resultado, son condicionantes pero no nos condicionan, es decir no varían a voluntad y nosotros podemos adaptarnos a ellos. Algunos ejemplos son, la pista, el viento, estado de la cancha (o del green), el mar (para deportes de navegación) Son algunos de los rivales a vencer en una competencia.

3era competencia: Los rivales o contrincantes. Son condicionantes que si pueden condicionarnos, sin embargo podemos adaptarnos y además seguros de nuestras fortalezas buscar sus debilidades, ponen a prueba nuestro manejo de la rivalidad y agresividad competitiva.

2da competencia: Nosotros mismos, si entras a competir y no diste más que otras veces, si no te superaste, si fuiste más lento, menos ágil, menos sabio, definitivamente estás perdiendo una competencia muy importante en tu desarrollo deportivo, no solo en ese torneo sino en tu carrera. Cabe tomar en cuenta la etapa competitiva en la que se está, si tu prueba fuerte es a final de año y esta es una prueba media a mitad de año en un momento de tu ciclo de entrenamiento en que no estás a tu 100% es entendible que no obtengas resultado competitivo, pero tu rendimiento debe demostrar que diste todo lo que tienes.

1era competencia: Tu juego interior, retomamos lo que dice Tim Galleway, el primer juego que se debe ganar esta en nuestra cabeza, entre esa parte critica que duda de nuestro potencial y esa parte que sabe que somos capaces de mucho, que tiene integrados todos los movimientos entrenados cada minuto de las horas dedicadas esto. Lo primero es ganar a las dudas y miedos, esos “y si” que abren las puertas a lo que no queremos que pase, a la desconfianza de nuestro juego de nuestro entrenamiento, eso que nos quita el placer y disfrute por nuestro deporte.

He visto muchos deportistas creer que son víctimas de las circunstancias adversas, sin embargo he visto también que los que logran ver estas como más pruebas por vencer tienen mejores resultados. Cabe aclarar que mejores resultados no es solo estar en el pódium, es vencerse o saber que diste un paso hacia al frente en tu proceso.

En la medida que veamos las competencias de la forma multifactorial que son estaremos más preparados y no nos dejaremos sorprender, nuestra mente podrá mantenerse más enfocada y nuestra autoconfianza en buen nivel.

Espero que esta nueva perspectiva sume a sus resultados.

Un abrazo y muchos éxitos en sus nuevos retos.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Entrenamiento Mental

Psicóloga Deportiva Liza Portalanza


La importancia de la relajación previo a competencia

Es común, los días previos a una competencia sentir ciertos nervios o estados de ansiedad. Sin embargo, lo que pocos saben es que es necesario regular estos estados pues nos causan un desgaste tanto mental como físico y emocional que puede perjudicar nuestro rendimiento en competencia.

Hace unos días conversaba con un amigo sobre este tema y me decía, que los días previos a competencia el se ponía insoportable, irritable, ansioso, etc. Fue ahí que decidí escribir sobre este tema tan importante y tan poco conocido.

El nivel de ansiedad es directamente proporcional a la importancia que le demos a la competencia. Es decir, los partidos que vemos como más decisivos o difíciles nos generaran mayor ansiedad que los fáciles (en la mayoría de los casos, siempre pueden haber excepciones).

A muchos nos ha pasado que en los días previos a un evento importante pasan por nuestra mente miles de ideas al respecto. Aplicado esto a deportes diremos que días incluso horas previas a la competencia pasan miles de imágenes y presuposiciones sobre esta.

Lo primero que debemos saber es qué nos genera esto. Puedes hacer un recuento de cómo llegas a estos estados de ansiedad? Y luego de eso tratar de ser consciente de que pasa en tu cuerpo cuando esto sucede?

En la mayoría de los casos, los deportistas empiezan a pensar en la competencia y permiten que sus dudas al respecto afloren y tomen fuerza. Dan cabida a todas las posibilidades con especial énfasis a las negativas (los miedos), pensamientos que yo llamo, “y si…” y si no juego bien, y si me hace un punto en los primeros 3 minutos de partido, y si no llego, y si me caigo, y si no me sale, etc… Lo cual a veces viene acompañado de pensamientos que buscan ser positivos o motivantes, sin embargo por como son planteados se vuelven únicamente presionantes. Pero tengo que poder, tengo que ganar, tengo que hacerlo bien, tengo que darle con todo, etc.

Como la mente ordena, el cerebro ejecuta y el cuerpo responde todos estos pensamientos empiezan a generar respuestas fisiológicas como por ejemplo mayor segregación de adrenalina, cortisol etc, la segregación de estos químicos causa cambios fisiológicos en nuestro cuerpo, se suspende el flujo regular de sangre hacia los sistemas que no son de lucha o fuga (digestivo, etc.) y se da prioridad a los sistemas que nos “salvaran de la amenaza” es decir los músculos, para eso es necesario un mayor bombeo de sangre lo que hará que el corazón palpite mas rápido y nuestra respiración cambie su ritmo natural. Todo esto generara un desgaste en nuestro cuerpo que necesitaría estar en ahorro bioenergético para tener todos sus niveles para la competencia. Hará también que en vez de estar acumulando energía y elementos energéticos para la competencia (alimentos, oxigeno, etc.) los este desgastando en el previo.

Pero que hacer en estos casos, la práctica de relajaciones guiadas en los días previos es una de las técnicas más utilizada y recomendada por nosotros los psicólogos deportivos, también sugerimos jugar un poco con la química interna y generarnos estados compensatorios, reír, hacer cosas que nos generen placer.

A continuación les dejo un consejo de Michael Jordan sobre este tema. Espero que lo disfruten y nos vemos en la próxima!



“Enfoco mi mente lejos de todo lo relacionado al juego, trato de escuchar música, bromear con mis compañeros y cuando el momento llega (el partido) me concentro en mis habilidades, a veces es un juego de la mente centrar la atención en nuestras debilidades, yo como jugador tambien tengo debilidades pero prefiero enfocarme en las fortalezas y retarme a fortalecer esas debilidades cada vez” Michael Jordan.

martes, 26 de noviembre de 2013

Entrenamiento Mental


Psicóloga Deportiva Liza Portalanza


Autoconfianza, una de las armas más poderosas del deportista


En mis consultas privadas me topo mucho con esto, deportistas sobrados, con poses de excelentes durante los entrenamientos, pero que al mínimo problema en competencia, caen mentalmente como una torre. Padres que me dicen: el es excelente, es buenísimo pero en competencia no demuestra lo bueno que es.

Creerse bueno o el mejor no es sinónimo de autoconfianza y no nos ayuda en competencia. Creerse superior al rival tampoco lo es.

Saber o conocer las fortalezas, habilidades y destrezas que cada uno tiene para maximizar su rendimiento y ser consciente de las debilidades de su juego es, sin duda, más efectivo si queremos forjar nuestra autoconfianza. Es obvio que, al decir ser consciente de nuestras debilidades no es pensar solo en ellas pues esto no incrementará la confianza en nosotros mismos. Pero pueden volverse unas aliadas de nuestra autoconfianza si las incluimos en un plan de desarrollo progresivo, es decir, si nos vamos poniendo metas pequeñas que sintamos que vamos logrando poco a poco. Por ejemplo si practicamos un deporte donde se requiere precisión para ciertos tiros (futbol, tenis, golf, etc.) y creemos que no la tenemos o que nuestro nivel de efectividad estaba bajo el 50% podemos iniciar un plan de entrenamiento dividido en etapas, la primera solo será de perfeccionamiento de técnica, es decir, no nos enfocamos en el resultado sino en el proceso. Una vez que nuestra técnica este mas afianzada entonces pasamos al resultado. De 5 tiros, cuantos dan en el lugar que se busca? Y de esto se lleva un registro diario, al final del tiempo establecido en nuestro plan los resultados serán claros y lo más probable satisfactorios, además de una gran fuente de autoconfianza, pues no es lo mismo pararte frente a la pelota sabiendo que tu nivel de efectividad es de 4,5/5 que solo sabiendo que ha mejorado pero sin una certeza. Y es precisamente esta certeza la que nos puede dar la autoconfianza.


Podemos aseverar que la autoconfianza se forja en los entrenamientos, siempre y cuando estos hayan tenido un plan y objetivos claros, que le hayan dado al deportista seguridad en su desempeño, pues el ir marcando los objetivos de practica e irlos alcanzando es un gran aporte a la potencialización de este factor.


Para forjar nuestra confianza debemos estar atentos a nuestra auto charla (que nos decimos en los diferentes momentos o situaciones de la competencia) Esto es determinante tanto para medir como esta nuestra autoconfianza, como para aumentarla.


Otro punto a considerar es el desarrollo de esta habilidad en los deportistas ya sea de deportes individuales o de equipo. Para los deportes colectivos debe haber una buena cohesión grupal, buen ambiente o clima colectivo para que no sea mermada la autoconfianza de quienes lo integran. En los deportes individuales la autoconfianza es una piedra angular en el desempeño por lo tanto siempre hay que estar potenciando y monitoreando que este en un buen nivel.



Como siempre, recuerden que pueden escribirnos si tienen alguna duda o desean que ampliemos el tema.

Nos vemos en la próxima!



lunes, 8 de abril de 2013

Entrenamiento Mental














Psicóloga Deportiva Liza Portalanza



Padres en competencia

Este es uno de esos temas que yo llamo “temas pulpo”, tiene tantos tentáculos que es difícil decidir por donde empezar, pero en todo caso hay que empezar.

Todos los padres queremos que nuestros hijos triunfen en la vida. Y cuando son deportistas queremos que triunfen en su deporte. Sin embargo, no nos damos cuenta que nuestra ansiedad de triunfo puede ser la peor presión de competencia para ellos.

Para los chicos (dentro y fuera de los deportes) los padres representamos la “zona de seguridad” esa persona que cuando nos pasa algo puede darnos una palabra y hacernos sentir bien de nuevo. Sin embargo cuando están en competencia y los padres (padre o madre) quieren que ganen, esa “zona de confort” se vuelve zona de pesadilla y presión. Lo que hace que los chicos no tengan un lugar que les genere y les haga sentir tranquilidad, solo presión y más presión.

He visto madres y padres que en su afán de “mejor hacer”, empiezan a presionar desde la noche o día anterior a la competencia. Frases como: “ya tienes todo listo? Seguro? deja el uniforme (o ropa de competir) lista sobre tal silla. Seguro/a que eso te queda? Donde están tus zapatos? Que moño vas a usar? Tienes el bolso listo? Pusiste todo? Cuidado se te queda el repelente o bloqueador solar. Todo esto que he nombrado, normalmente se dice en menos de 15 minutos y se repite una y otra vez tormentosamente hasta que el chico se duerme y no puede escucharlo más, en el mejor de los casos. En el peor de los casos este interrogatorio va relleno de frases descalificantes y sentencias desalentadoras como: acuérdate que la otra vez se te quedaron y por eso perdiste el partido, hay tu siempre tan despistado/a. Si no tuvieras la cabeza pegada ya la hubieras perdido o se te quedaría también. Yo creo que tu estas en el deporte equivocado. Recuerda que el el/a entrenador/a dijo que no debías hacer eso porque te podía hacer perder. Todavía no te duermes? Tienes que estar descansado para mañana si no vas a estar cansado en la competencia y te va a ir mal.

Que los padres ayudemos a los hijos a ordenar sus cosas está bien, que creemos un ambiente de pre-ocupación previo a competencia es en contra de lo que estoy. La mejor forma para enseñarles a ser responsables de su previo a competencia seria: Iniciar la primera vez haciendo un check list de todo lo que necesita tener listo puede ser desde una semana antes que lo tenga por escrito. Las primeras veces decirle vamos a alistar tus cosas para mañana, saca tu check list y armemos el bolso. Luego de la tercera competencia (mas o menos) dejar que el chico/a lo empiece a hacer solo y permitir que se equivoque, es parte del aprendizaje. Si esto pasa, decirle revisa tu checklist y mira que paso. De ahí en adelante la única pregunta que debemos hacer es listo lo de tu check list?

Otro de los grandes problemas del previo a competencia es la alimentación y la hidratación. Algunos chicos no desayunan el día de la competencia y no tienen nada que ver la condición económica, simplemente como los nervios generalmente se manifiestan inhibiendo el apetito no desayunan, otros los mas adolecentes, duermen más de la cuenta y no se dan el tiempo para desayunar. Es muy importante que los padres tengamos claro la necesidad nutricional que requiere nuestro hijo para su competencia y deporte. Tampoco darles demasiada comida es bueno. Es necesario también cuidar mucho la hidratación, no todos los hidratantes son buenos para nuestros hijos. Jamás les permitamos tomar energizantés previo a competencia, lo mejor es que tomen agua.

Durante la competencia, y a veces durante los entrenamientos los padres nos volvemos Directores Técnicos, y como me lo dijo Andres Gómez alguna vez, lo peor es que creemos saber más que el D.T. Si elegimos un técnico por sus resultados debemos confiar en el y no contradecirlo y si creemos que sabemos más que el técnico, entrenémoslo nosotros. No hay nada peor para un deportista, su técnico y sus objetivos, que tener la intromisión del padre de familia. He visto padres hacer correcciones técnicas (algunos juegan peor que sus hijos), otros contradicen al técnico en media práctica o peor aun en medio juego. Otros no permiten que el técnico exija más porque están listos para justificar a su hijo o acogerlo como si el técnico fuera un ogro que lo trata mal (como si los rivales en competencia lo van a tratar bien y condescendientemente). Insisto en esto, si no le gusta el técnico de su hijo cámbielo de equipo o de lugar de entrenamiento, pero por favor no se meta.

Hay otra clase de padres que pueden ser la peor maldición para un deporte de equipo, los que hablan mal del técnico a sus espaldas durante la práctica para justificar los resultados de sus hijos. No solo dañan la reputación del técnico, sino que dañan la cohesión del equipo, a veces solo buscan generar chismes y peleas en el grupo. Si no le gusta los resultados obtenidos haga una evaluación de resultados y objetivos, marque nuevas metas y revíselas cada semana o mes a solas con el entrenador o con los dirigentes pertinentes.

Otro error terrible que puede cometer un padre es interferir para que su hijo/a gane, desgraciadamente no estamos exentos de la existencia de estos especímenes. Abordar al competidor de su hijo para “reclamar” un punto o simplemente para amedrentarlo es una de las acciones más bajas que un padre puede hacer. Y peor aun interferir con los dirigentes o jueces para darle algún tipo de ventaja a su hijo. Esto daña al deporte y la sana competencia, está en contra totalmente del fair play, enseña a su hijo los peores ejemplos y mata el deporte competitivo. Desgraciadamente lo he visto y los padres no nos damos cuenta que ese tipo de acciones generan terribles repercusiones, como que el hijo/a gane una clasificación mentirosa a un torneo internacional y cuando llega es aplastado por los competidores de los otros países, lo cual no solo repercute en la autoestima de su propio hijo/a y la imagen que tenga de su padre (madre) sino que deja en ridículo el nombre del país internacionalmente.

Una de las acciones que mas provoca deserción de los chicos es el reproche post-competencia. Como lo dije anteriormente los padres representamos esa zona de seguridad pero si nos dedicamos a reprochar todos los errores cometidos en competencia durante todos los días después de esta, estamos haciéndole un daño a nuestros hijos, hay que enseñarle que de los errores se aprende, que muchas veces el resultado de la competencia ha sido el resultado del entrenamiento (si entrenas a medias compites a medias) y permitirle que el /la sea el que diga en que debe mejorar o que pudo haber hecho mejor, esto marcara su nuevo ciclo de entrenamiento. Pero si reprochamos como dueños absolutos de la verdad y de las respuestas, creamos en el chico/a un rechazo y no le permitimos que mejore y que aprenda de los errores, lo cual en las etapas formativas es súper necesario.

Bueno como ven es un tema pulpo, tiene muchos tentáculos por donde abordarlo. Es importante que tengamos claro que nuestro estado de ánimo se contagiará a nuestros hijos/as en competencia, si queremos que estén tranquilos, mantengámonos tranquilos, si queremos que den más en competencia acostumbrémoslos a que den más en entrenamiento, si queremos que mejoren seamos un apoyo y no un peso.

Nos vemos próximamente.



viernes, 5 de octubre de 2012

Entrenamiento Mental














Psicóloga Deportiva Liza Portalanza


Introducción: El conocidamente desconocido mundo del entrenamiento mental

En muchas de las cuentas que sigo en twitter por lo menos una vez por semana leo la misma frase enfocada a varios deportes y manteniendo casi los mismos porcentajes, tal deporte es 30% físico y 70% mental o 35% técnico y 65% mental, y así. En la mayoría de los programas deportivos escucho a los comentaristas muy seguros decir: es que perdió la cabeza en el momento del juego o les falto concentración en el partido.

Sin embargo cuando le pregunto a los deportistas o entrenadores si están haciendo o si tienen un plan de entrenamiento mental o un psicólogo en el equipo técnico, la mayoría contesta que no. Incluso hay quienes (todavía) creen que el apoyo psicológico al deportista “se soluciona” con una “buena charla de motivación” previa a competencia, o con “hablarles”. Nada más equivocado que este concepto. Otros me han dicho que se dan apoyo en el grupo de entrenamiento, lo cual es muy bueno pero está lejos de ser un entrenamiento mental. Es como si tuvieras una lesión en la rodilla y en vez de buscar a un especialista que te cure sin comprometer tu futuro deportivo decidas hacer y ponerte lo que otros te digan que les ha funcionado en dolencias que por tu descripción les suenan parecidas a las suyas, que te puede aliviar el dolor en ese momento, claro que si, pero de ahí a que te cure y no te deje secuelas, claro que no.

Para ir develando algunos mitos sobre el entrenamiento mental y la psicología deportiva es necesario que inicie aclarando algunos conceptos.

Que es la psicología deportiva? Aquí les comparto algunos conceptos base:

“…Es la aplicación de principios psicológicos al ambiente deportivo, en la medida que desarrollemos en los atletas sus destrezas psicológicas y su salud o bienestar mental podrán manejar mejor su ambiente deportivo, controlar sus emociones y sacar más provecho de su experiencia deportiva” (Psic. Patchell Instituto Australiano del Deporte)

“...Estudio científico de las personas y su conducta en el contexto del deporte y la actividad física...”(R.Weimberg y D. Gould: Fundamentos de Ps.del Deporte y el ejercicio Físico)

Siguiendo con el despejar los mitos que giran en torno al entrenamiento mental y aclarar cuál es su importancia en la preparación de los deportistas debemos tener en claro lo siguiente: “Se compite como se entrena”, “No se da en competencia nada que no se haya buscado en entrenamiento” Son algunas de las premisas con las que empezaremos esta explicación.

El entrenamiento mental o la preparación psicología, incluye la utilización de herramientas que ayuden a mejorar su técnica, aporta información a los deportistas y entrenadores sobre como se dan los procesos cognitivos y como utilizar estos para lograr el perfeccionamiento técnico y el entendimiento táctico. También es fundamental para trazar el plan de entrenamiento pues se utiliza para marcar los objetivos o metas a largo, mediano y corto plazo. Prepara al deportista para lograr su máximo rendimiento en momentos competitivos de presión. Le enseña a concentrarse, enfocarse y re-enfocarse antes y durante la competencia. Ayuda a evaluar sus resultados y marcar sus nuevas metas. Aporta a generar y fortalecer la autoestima y confianza de los deportistas en si mismos.

Es importante dejar en claro que los que nos dedicamos a la psicología deportiva nos alejamos de la practica psicológica clínica. No miramos al pasado, pues trabajamos con el futuro y lo que está por lograrse, no trabajamos con patologías psicológicas profundas, de ser un caso grave que realmente afecte al equipo o al jugador podemos derivarlo a un profesional del área clínica y nosotros mantenernos en el área deportiva. Utilizamos técnicas complementarias a la psicología como Coaching, PNL (Programacion Neuro Lingüística), etc. Y lo más importante, no hacemos milagros: tenemos las herramientas para maximizar los resultados pero si las herramientas no se usan desde la etapa de entrenamiento, difícil es que permitan lograr máximos resultados en competencia.

En siguientes entregas iremos dándoles herramientas de entrenamiento mental que pueden ir incluyendo en su preparación. Les dejo un abrazo y espero sinceramente que lo que apliquen les sirva para triunfar. Busquen y logren lo mejor de ustedes, no merecen menos que eso.